sábado, 5 de mayo de 2012

CAPITULO I: EL ESTUDIO DE LA NATURALEZA, LA FORMA Y EL ESPACIO DESDE LA ESCULTURA Y LAS ARTES PLÁSTICAS

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1.1   El método científico y las propiedades de la Naturaleza como discurso en las Artes Visuales

En toda cultura, el trabajo artístico es considerado un elemento primordial en la trascendencia de la misma. A través del arte y sus múltiples caminos podemos conocer la historia de civilizaciones ya inexistentes, que han dejado plasmada su huella e impresión del mundo vivido. Las tradiciones y costumbres de un grupo humano son factores que posibilitan la evolución de toda la estructura social que los cobija y determina. Desde la más remota de las tribus Selk’nam (exterminada), hasta la más cosmopolita de las ciudades contemporáneas, toda comunidad alberga a mayor o menor escala, su propia concentración de recursos estéticos  y simbólicos que le posibilitan reflejar su pensamiento y emoción acerca del mundo y sus aprendizajes en él. Lo que podamos decir o no de un grupo estudiado, será concluido desde las características que éste mismo nos entregue y de lo que alcancemos a percibir de sus costumbres.

La cultura es todo lo que hace el hombre, es toda su historia y todas sus consecuencias. Como seres con la facultad de elegir, somos todos responsables de nuestros actos y estamos destinados a seguir un orden estricto de prioridades, leyes y responsabilidades creadas a partir de nuestro aprendizaje con el medio que nos rodea, el contexto y el entorno.

 
La relación entre los conceptos de naturaleza y cultura atravesó, durante el siglo XX, profundas transformaciones o cambios de valor, que son bastante representativos del estado general del pensamiento contemporáneo. Cuando existe una sociedad preocupada del medioambiente, existe una sociedad interesada en el cuidado de la salud de todos los integrantes de la misma. Cuando el medioambiente se enferma, también formamos parte de esa enfermedad. El cuerpo que se enferma es un cuerpo social y el lugar donde la enfermedad crece es el hábitat.
Podemos decir que el arte hoy, tiene una relación estrecha con la naturaleza, que no puede seguir siendo entendida como una mera contemplación, expresión o asimilación de la misma. Esta relación “debe de ser entendida como el estado de relación entre el ser humano y el planeta Tierra, como una condición, a través de la cual cae una potente serie de determinaciones en el ámbito artístico. La acción es la protagonista al momento de determinar el vínculo de todo ser humano con la naturaleza, excediendo con mucho, en número, imprevisibilidad y variedad de consecuencias a la realidad testimonial del arte”.

Para entender mejor esta idea, revisaremos algunos ejemplos. Resulta fácil encontrar referencias artísticas entorno a las manifestaciones visibles que son objeto frecuente de la retórica de la catástrofe, en los medios de comunicación: envenenamiento de los ríos, vertidos tóxicos producto de accidentes industriales, mareas negras, incendios forestales e inundaciones, etc. Pero hay muchas acciones humanas menos rentables en la portada de un diario o en el titular de un noticiero. Hay muchas otras acciones que son más propias de estadísticas científicas, que escapan a la red testimonial del arte: las rápidas operaciones de explotación forestal y agraria que desvanecen ecosistemas milenarios y paisajes de naciones enteras, la siempre creciente construcción y especulación en zonas no urbanizadas; las huellas y cicatrices de los grandes proyectos, en infraestructuras como autopistas, embalses, líneas ferroviarias, tendidos eléctricos; los innumerables vertidos clandestinos que van a parar a los ríos, mares y tierras, etc.

Además, existe una multitud de modificaciones y acciones menos llamativas, realizadas por el hombre en la naturaleza, que tienen un menor impacto en términos de conciencia, pero sin embargo configuran una parte importante de nuestra actitud cultural en el mundo. Podemos decir incluso que es un efecto invisible en el propio ser humano, algo perteneciente a su adaptación a un “siempre renovado ecosistema”, que incluye la incapacidad de sorprenderse ante sus actos, el hecho de aceptar las propias modificaciones en el medio con total naturalidad y una casi imposibilidad de alcanzar un punto de contraste donde se asuma la acción sobre la naturaleza como una actitud humana primordial o indiscutible hacia ella. Un acto de pasividad peligroso cuando todo esto ocurre frente a nosotros.

Debemos asumir entonces un reto durante esta investigación, abordando diferentes momentos de la historia artística. Es probable que durante esta lectura nos encontremos frente a diferentes puntos de vista que nos ayudarán a comprender mejor el rol del arte frente a la naturaleza y enfrentaremos diversas expectativas que se tiene entorno al trabajo artístico que propone desde una experiencia estética, acercarnos al mundo de lo natural, al mundo de lo esencial.

En este primer episodio nos dedicaremos al estudio de la naturaleza desde las artes plásticas e intentaremos cumplir con el objetivo de reflexionar sobre la problemática de la experiencia en la naturaleza, la experiencia estética que hemos de comprobar una vez finalizada esta propuesta plástica.


1.1.1     La Naturaleza como recurso pragmático cautivante

Durante miles de años, el ser humano ha crecido rodeado de seres vivos. Hemos conocido la gran diversidad de formas de vida, que hizo posible la armonía en todo lo que podemos experimentar hasta el día de hoy. La Naturaleza y cada pequeño ecosistema en ella, nos protege colabora con el resto de ecosistemas en un orden esencial que merece mucho cuidado de parte nuestra; y depende de cada sociedad, respetar las formas de vida y ejercer una correcta convivencia con los demás integrantes de la tierra. No podríamos sino comenzar con un ejemplo que merece toda nuestra atención.

La comprensión de las diferentes especies que nos rodean, sus cualidades y virtudes ha sido una de las más constantes y principales preocupaciones, incluso para los primeros habitantes de la tierra, los habitantes de las cavernas. Recordaremos una manifestación que se produjo hace miles de años en un lugar del cono sur de nuestro continente.



Esta claro que su preocupación no se limitaba  a las necesidades básicas de procreación, alimentación y cobijo; sino que su vida además contemplaba el uso de recursos naturales con fines utilitarios, simbólicos y estéticos. Para los habitantes de La cueva de las Manos, posiblemente existió una motivación mágica y ritual para querer representar una experiencia de vida en las paredes de un sitio habitado hace más de 9.000 años.

Para nosotros lo importante de aquello es el hecho necesario de reconocer en este descubrimiento algo que trasciende al valor técnico de la cueva pintada con recursos precarios y motivos rupestres. Lo más interesante es que esta es una experiencia colectiva y ritual dedicada a la naturaleza y que gracias a la concepción de entorno de quienes se manifestaron en estos muros, como en otros sitios arqueológicos americanos, el de Monte Verde (Chile), Pedra Furada (Brasil), y Piedra Museo (Argentina), se está cuestionando la tradicional teoría del poblamiento tardío de América, para sostener una teoría del poblamiento temprano (pre-Clovis). Es gracias a estas manifestaciones estéticas, que podemos concluir la existencia de seres humanos en la actual Provincia de Santa Cruz, Argentina, desde el año 7350 a.C. Además de conocer datos de su vida cotidiana; que vivían de la caza y la recolección de vegetales silvestres, por ejemplo.



Es así como históricamente podemos ver un interés reflexivo en todo lo que se encuentre alrededor nuestro. Pero cabe señalar la importancia que esto ha tenido para la investigación artística, posterior a esta época de culturas precolombinas.

Está muy claro que el Arte, cómo lo conocemos y cómo lo calificamos dependerá de nuestro propio punto de vista y de la educación que tengamos respecto a la diversidad del arte mismo. Por ello entonces, al señalar que una huella estarcida de colores sobre un muro de rocas es Arte y que pueda o no representar bien la idea estética y/o ritual de una comunidad que vivió hace más de 9 mil años, será de responsabilidad nuestra calificarlo como tal y se deberá a lo que hayamos aprendido sobre esta experiencia, antes de calificarlo como Arte de las Cavernas, Arte Rupestre o Arte Aborigen, sin aclarar una diferencia entre los calificativos pero si teniendo una claridad en lo que se está calificando.


En conclusión, lo que estamos calificando como arte es la experiencia al ver una manifestación plástica del deseo ritual de quienes pintaron sus manos sobre el muro y el techo de la cueva.

Richard Wollheim ha propuesto la situación de un sujeto en relación con el ambiente. Su objetivo no es otro que proponer una nueva definición de la asociación entre sentimientos y paisaje, como paso previo a una nueva concepción de la expresión artística.

Para Wollheim, la asociación entre un paisaje y unos sentimientos se debe a que surge una correspondencia entre ciertas propiedades del objeto externo y los sentimientos. Para identificar el carácter de esas propiedades, las llama “propiedades proyectivas”, considerando que nombran las cualidades del objeto por las que un ser humano proyecta sus sentimientos en él. Wollheim resume lo siguiente: “La idea, brevemente, es esta: cuando uno mantiene que una parte de la naturaleza corresponde a un fenómeno psicológico, esto se debe a que es perceptible como una parte que encaja con ese estado o algo en lo cual podemos haber proyectado ese estado”.

El concepto de “propiedades proyectivas” alcanza una definición relevante como proceso psicológico, pero se hace más interesante cuando Wollheim propone la argumentación más atractiva de su escrito al aplicar la misma concepción de las propiedades proyectivas a un ámbito como el del arte, afirmando que, “Mi concepción fundamental es que una obra de arte expresa una condición interna correspondiendo o formando parte con ella”.

Las propiedades proyectivas son los mecanismos que en la obra de arte desencadenan su potencial expresividad. Lo más interesante, es cuando se dice que éstas se corresponden con una “condición interna”; con ello se apunta al hecho central de que lo que expresarían es un hecho psicológico.

Debemos profundizar en la capacidad de esta concepción para definir la entidad psicológica del proceso creativo. Del conjunto de experiencias en la creación, no sólo forman parte las vivencias que el artista tiene fuera del estudio, sino que importa, sobre todo, la experiencia del artista como tal, de la cual forma parte su propia psicología como elemento mayormente diferenciador. Por ese motivo la obra de arte, fundamentalmente, no se limita a reproducir otras condiciones internas psicológicas presentes en la realidad de la vida, sino que incluye aquéllas presentes en la realidad de la creación.


Wollheim está especialmente interesado en señalar que el que las “propiedades proyectivas” expresen de la mejor manera “la condición interna” implica una experiencia del artista diferente a aquella que tiene el espectador. Tratando de distinguir muy claramente la actividad creativa, como un proceso constructivo, de la experiencia estética del espectador. Ello supone, en primer lugar, que el espectador de la presente investigación tiene una experiencia estética siempre menor en complejidad que aquélla del propio artista y, en segundo lugar, que la intensidad y riqueza de la experiencia estética depende de un acercamiento del espectador a la realidad de la creación artística.

Lo valioso entonces, a considerar en esta investigación, sería en cuanto a la relación y experiencia  del espectador entorno a las formas de la naturaleza. La reflexión estética comienza en el proceso creativo y termina en la experiencia estética del espectador. Se trata de mantener vigente una reflexión en torno a las formas esenciales, en un espacio donde el espectador evaluará la correspondencia de aquellas formas y el mismo espacio. Lo que aparece aquí es el papel de la conciencia del hecho constructivo. En las condiciones para alcanzar una experiencia estética, se deben implicar significativamente el conocimiento de, y la sensibilidad hacia, los procesos de creación artísticos, con el componente de comprensión racional de esos procesos y la simultánea sensibilización emocional que va con ella.


Debemos entonces comprender que a través de esta investigación conoceremos las características que implica la construcción artística de estas formas esenciales. La experiencia artística de lo natural exige la presencia de lo natural, concretamente de los elementos naturales estudiados.

Ante una “condición interna” como la experiencia estética de la naturaleza, nos encontramos con la circunstancia de que la tarea del artista es buscar la correspondencia de las propiedades proyectivas con lo natural, en el sentido de que lo natural exprese lo natural. Tal como lo expresa Héctor Julio Pérez, “Es necesario considerar dos tipos distintos de “propiedades proyectivas”, aquellas que dependen del trabajo del artista y aquellas que no dependen de él, es decir, las naturales”. Así pues, podríamos considerar que, aun siendo parte fundamental de la obra artística, lo principal que exigen las propiedades proyectivas naturales, es la respuesta inmediata y espontánea de la percepción. Mientras que, para distinguir las propiedades proyectivas que nacen del trabajo artístico, podemos considerar el hecho de que su experiencia de la naturaleza depende no solamente de los materiales que la producen, sino también, de la disposición, localización y combinación de éstos en la creación artística de un espacio. Tanto propiedades naturales, como culturales, definen en calidad y cantidad, la percepción fundamental en la obra artística pero implican operaciones distintas a la sola percepción.

Una vez comprendida esta unidad, diremos finalmente que lo necesario para cumplir los objetivos de esta investigación, será constituir la singularidad de un lugar natural, una experiencia originaria de la naturaleza. El punto de partida es la naturaleza y sus formas esenciales, por lo tanto, desde un punto de vista reflexivo, las características fundamentales en la construcción artística son las propiedades proyectivas que conducen a experimentar la naturaleza estéticamente. A continuación, identificaremos las razones esenciales de proporcionar una experiencia estética de la naturaleza, situándonos ante un ejemplo que reúne todas las características necesarias.

El jardín ha sido siempre un espacio ligado a la satisfacción de los deseos. Los jardines son un espacio de placer basado en la naturaleza.

“En un primer caso, en los jardines reales que aún frecuentamos, la mano del hombre interviene con el fin de crear un espacio del placer basado en la naturaleza. Allí, la acción humana, con sus pretensiones para predisponer en un espacio todos los elementos que conducen al placer, a veces puede resultar fácilmente conciliable con el protagonismo de la naturaleza. Esto sucede, evidentemente, cuando se concibe el jardín a partir de la idea del goce natural exclusivamente”.
Tal como sugiere Pérez, “La felicidad procurada por la satisfacción inmediata de los deseos a través de la abundancia en placeres y la belleza encontró en el jardín eterno una imagen muy arcaica. Con esa imagen el hombre expresó un ideal casi espontáneo desde los orígenes de la cultura”.

La relación entre los placeres y la belleza deriva a un ideal casi espontáneo. Al situar al espectador frente a una experiencia estética desde las formas esenciales, se estará en presencia de ciertas cualidades con que la naturaleza promete la satisfacción de los placeres. La naturaleza como un recurso que cautiva al espectador, gracias a su capacidad de satisfacer los deseos del ser humano. Dicho de otra manera, se intentará ofrecer una experiencia esencial desde las formas propias de la naturaleza, gracias a la construcción artística del espacio.

Para llegar a un mayor entendimiento de este proceso, tomaremos como ejemplo la fotografía de un jardín, que casi puede ser una perfecta imagen de la eternidad que reina en el paraíso. En la parte inferior podemos ver sombras y plantas que indican que estamos ante un horizonte natural. Podemos distinguir la presencia de plantas, árboles y diferentes elementos. La fotografía puede incluso dar motivos para pensar en la eternidad del paraíso. Permite coexistir al tiempo del nacimiento y al tiempo de la muerte, nada mejor que los dos momentos que encierran la vida para congelarla entre ellos, como una columna de hojas suspendidas, la vida parada que ya no despierta más esperanzas. Y la eternidad del paraíso también se representa con lo vivo, con lo que paradójicamente tiene un principio y un fin, como la misma paradoja de que sólo lo que vive o sufre un tiempo puede desear lo atemporal.


Podemos advertir en ella la intensificación de aquello que la naturaleza nos ha ofrecido para construir nuestras ilusiones de placer.
El efecto que provoca esta imagen es el de una diferencia sutil son lo real, el de una intensificación, a través del brillo, de la imagen de la vida natural. Se muestra una abundancia paradisíaca, pero que no supone una cancelación de la realidad.  Nos ofrece la alternativa de aceptarla en un grado ficticio. La técnica ha hecho posible suplir aquí lo real por una combinación irreal que, sin embargo, resulta plausible para nuestros deseos.
Así, podemos entender, cómo la técnica y el deseo proyectan al espectador hacia un punto de indiferenciación en donde lo real y lo irreal conviven.
Finalmente, según el análisis de Héctor Julio Pérez, “el deseo será la base para elaborar sutiles ficciones de imágenes que recuerdan paraísos naturales nunca vistos: así, en una fotografía aparecen unas bayas de tamaño enorme y resplandecientes, que proyectan sus reflejos rojizos entre esqueletos transparentes de flores; en otra, sobre un fondo verde y amarillento denso, se insinúa algo como un prado de delicadas margaritas rosáceas, inmerso en un misterioso fondo oscuro de atmósfera casi submarina, en el que se avistan sombras de otras flores abiertas y siluetas grises de cardos”.
Todo parece depender de nuestro deseo. El concepto de jardín ofrece una perspectiva que no es ajena a esto, introduciendo en el juego estético algunas de las variantes más plausibles. Constituye un reflejo muy claro de los aspectos de la relación entre hombre y naturaleza más relevantes y aquella capacidad de que nuestro deseo nos lleve a no distinguir entre lo natural y lo artificial. Ello responde a la manera en que el hombre se comporta con el mundo vivo que le rodea; lo negativo pesa mucho más que lo positivo en los tiempos actuales. Preguntémonos ¿La reflexión en torno a la naturaleza y una propuesta escultórica de sus formas esenciales, supone un marco con los elementos suficientes para una reflexión lúcida sobre el tema? Dependerá si muestra las dificultades surgidas entre los dos elementos protagonistas que deberían encontrar un equilibrio futuro: deseo y tecnología, naturaleza y cultura.

martes, 13 de marzo de 2012

Introducción

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Para conocer y sostener la diversidad cultural, se recurre a la creación artística como una herramienta humana trascendental; gracias a la interrelación y convergencia del pensamiento humano en cada uno de los lenguajes artísticos contemporáneos, podemos comprobar en su multiplicidad, la heterogeneidad esencial de todas las personas y culturas. De acuerdo a las necesidades y cualidades de cada sociedad, el arte figura como un lenguaje dinámico e imprescindible, gracias a la utilización de diversas temáticas y las distintas plataformas existentes para la exposición de propuestas visuales, plásticas o digitales. Antropológicamente, el arte es sencillamente el lenguaje que nos permite desarrollar, reflejar y plasmar una reflexión, a través del estudio de diferentes modelos, técnicas, materiales y recursos, para así entregar nuestro mensaje a un determinado grupo. La comunicación visual es un proceso de elaboración, difusión y recepción de mensajes visuales. Para que no se pierda el valor y el sentido de estos mensajes, cada elemento que interviene en el proceso debe cumplir adecuadamente su función. Se suele sintetizar esto bajo la relación de cuatro conceptos: emisor – mensaje – receptor - medio.

Con discursos de diversa índole, en esencia, cada artista intenta modificar su entorno y comunicar sus ideas al resto de las personas, desplazando su trabajo intelectual hacia otras disciplinas del conocimiento y viceversa. Es así como en cada Cultura, diferentes creadores, diferentes espectadores y diferentes movimientos, han forjado un conjunto de experiencias en lo estético y en lo emocional, que tiene relación con la estructura básica de cada discurso, con su contenedor y su contenido. Desde el mundo de las imágenes y las artes visuales, es muy importante señalar la investigación antropológica que puede sobresalir de cada trabajo, de su autor y su contexto. En cada época y en cada ciudad se ha tenido una manera distinta de reflexionar artísticamente. Para cada cultura, existió un discurso significativo, determinado por el contexto político, social y económico. Y el éxito en el estudio de cada uno de estos discursos, se define gracias al reflejo más preciso de la idea, a través del material o recurso que conduzca mejor el sentido de su obra.

Desde el actual mundo digitalizado y tecnologizado, podemos entender nuestra cultura, como una cultura globalizada, que se abrió a la intervención y la relación con ideologías, concepciones y maneras de entender la vida, que difieren muchas veces con lo que nosotros mismos hemos concebido, como natural o propio de nosotros mismos. Inclusive, podemos creer que esta intervención sobrepasa nuestra propia manera de contemplar la realidad y hiere nuestras buenas intenciones de crear y participar en una sociedad responsable y respetuosa, por ejemplo, con el medioambiente. El paisaje y sus elementos naturales, podrían indicarse como factores de incidencia primaria en el estudio de cualquier Cultura; las relaciones interpersonales y la participación en cada actividad de la sociedad, debe pasar por este conjunto de recursos vitales; y al parecer, siempre ha sido menospreciado su trascendental cuidado, dando paso a una enorme cantidad de actividades humanas que han transformado y debilitado todos los ecosistemas vigentes. Esto hace referencia exclusiva al territorio y a la intervención del ser humano en él; y para el estudio que hoy haremos, es imprescindible la diferenciación entre; por un lado, lo Natural; y por otro, lo Cultural.

Aunque pareciera difícil encontrar en estas ideas un punto de encuentro, en esta investigación podremos examinar el conjunto de metodologías que hicieron posible la producción de un discurso visual reflexivo; y que gracias a los antecedentes del marco conceptual, apunta a generar un encuentro final, un “conflicto” entre estos dos tipos de identificación del paisaje (natural y cultural). Acá se encuentra una problematización visual y espacial que nace desde el estudio estético de las formas, como del propósito general que contienen tanto las formas geométricas como orgánicas; y nace además de la intención por generar una reflexión en cada espectador, desde la forma a la idea, buscando su comprensión desde las formas esenciales hacia ideas esenciales. Tendremos que enfocarnos en el espacio y las diferentes posibilidades de estudiar el paisaje, como lo vemos hoy. Revisaremos una estrategia de intervención escultórica del espacio urbano, teniendo en cuenta el desarrollo de un análisis estético de las propiedades y formas que se encuentran en la Naturaleza. Haremos entonces, una apreciación general para entender desde las artes plásticas, lo que hemos venido a revisar en la Escultura: la forma orgánica.

En primer lugar, se pondrá énfasis en la relación existente entre las Artes Plásticas y la Naturaleza, revisando la tendencia cultural histórica de estudiarla, comprenderla e interpretarla artísticamente. En segundo lugar, se profundizará en el lenguaje visual y su relación con un marco conceptual estético, desde el punto de vista formal, semántico y pragmático. Así podremos determinar la relevancia que tiene la definición y clasificación en cada uno de los elementos escultóricos desarrollados, y además permitirá evaluar su coherencia en el estudio artístico de la Naturaleza. En tercer lugar, se examinarán las estrategias más adecuadas para llevar a cabo una intervención escultórica de este tipo, producto del análisis propuesto anteriormente de las formas esenciales derivadas de la Naturaleza. Y finalmente se revisará el trabajo investigativo ya realizado, durante las asignaturas de la especialidad de Escultura y el proceso creativo que ha dado curso a esta propuesta plástica.

jueves, 13 de mayo de 2010

Sitio Organico Conflictivo

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Relación de materiales periféricos en el paisaje.


Esta propuesta deriva de la relación entre la arquitectura y su rol histórico con el paisaje. Es una investigación estética en torno al uso de materiales y en cómo inciden sus colores y formas en nuestro comportamiento diario, teniendo como objetivo principal desarrollar una exposición escultórica con materiales recuperados desde la periferia urbana.
En primer lugar, a modo de contexto, se presenta una revisión cronológica del comportamiento humano frente al paisaje natural y se describen las implicancias en la construcción del “paisaje artificial” o “paisaje urbano” en Latinoamérica, con las diferentes visiones y acciones políticas en torno a los espacios y recursos naturales en Chile.
En segundo lugar, se presenta una investigación del comportamiento físico de ciertos materiales usados en la construcción visual de la identidad arquitectónica, en zonas periféricas de la ciudad; con el propósito de verificar estéticamente, cómo hemos creado minuciosamente este paisaje y tratar finalmente de recuperar constructivamente ciertos objetos orgánicos e inorgánicos en desecho, desde su contexto aparentemente inútil en lugares públicos o privados.








martes, 26 de enero de 2010

Paradigma Normativo. Cuestionar la dependencia del Arte Latinoamericano.

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Mario ka. Concepción, 30 de Diciembre de 2009




La localidad de Concepción entrega una variedad multidisciplinaria de posibilidades artísticas, escenas y espectadores, que cada semana favorecen con su amplia cartelera y permiten a la comunidad regional acceder a “lo cultural”, sin sentirse inmersos en una metrópolis enorme que lastime y discrimine proyectos culturales, por más particulares y periféricos que ellos sean. Con ello, me siento conforme en cierto grado, pero atento a cierto texto en común.
Al parecer, Concepción está situada en una crisis, en un proceso creativo del que todos somos participes, aunque no lo queramos o no nos demos cuenta de ello. La posibilidad de acceder a espacios expositivos destacados, ya no es una necesidad censurada o insatisfecha. Tener visibilidad con un proyecto y que éste exponga ciertas ideas a la comunidad penquista, es una alternativa más renovada e integradora; sobretodo, porque se han abierto nuevos ejes, que potencialmente promueven toda actividad cultural. Existe el caso de La Corporación Cultural Balmaceda Arte Joven, situada en un marco de trabajo destacable que sería muy irregular e insospechado hace un par de décadas, donde la mayoría de las personas que habitan el sector, no poseen acceso a la escena artística regular y elitista, ni a sus relaciones culturales; debido obviamente, a una priorización de las necesidades familiares. Balmaceda interrumpe la rutina de excesiva pasividad, a cambio de una respuesta masiva de participantes jóvenes, abre sus puertas a variadas manifestaciones y tiene consecuencias muy beneficiosas, que intervienen de manera gratificante en la identidad local.
Haciendo memoria, durante el año 2005, cuatro mil bolsas envolvieron por un día la Pinacoteca de la Universidad de Concepción, como una manifestación pacífica en contra de la Ley de Financiamiento de la Educación Superior. La Casa del Arte es uno de lo edificios con mayor importancia cultural; por esto, se eligió como símbolo de la acción O-Mito (imagen 1). Los estudiantes pretendían lograr un lenguaje dialéctico de doble lectura, donde por un lado el material plástico omite simbólicamente la cultura y la educación; y por otro lado la envasa, transformándola, en un producto de consumo. El objetivo era dar visibilidad a la postura de transacción en la cual se verá inmersa la cultura; arriesgando directamente las carreras de Arte y en su futuro al país, formando nuevamente un arte elitista y sin conciencia social, haciendo de la cultura un mito y del arte un consumo.
En 2008, el Colectivo de Escultores de Concepción, expuso por primera vez en Balmaceda Arte Joven, sede Concepción, donde se pudo ver trabajos de variados caracteres formales y temáticas discursivas, que ponen el rango de la escultura en una situación creativa más allá de una interpretación o crítica local en la disciplina. En el proceso creativo se establecieron lazos comunes entre los expositores; señalando en general, una gama de propuestas individuales dirigidas por dos caminos; uno desde la investigación teórica especulativa y otro de propuesta visual de lo escultórico como un campo expansivo, no cerrado. Además, el colectivo realizó una intervención con la obra “Presencia” (imagen 3), de 12 x 5 mt, donde lo principal fue la participación que tuvo la comunidad en el montaje, durante dos horas aproximadamente.




Parte del proceso creativo es determinante en cada situación, sobretodo en propuestas plásticas de gran envergadura o de un discurso que requiera del espacio público como un recurso muy apropiado y necesario, recordando el caso de las instalaciones en el arco de medicina de la Universidad de Concepción, los años 2004, 2005, 2006 (imagen 4) y 2008, así como las itinerancias plásticas bajo el marco de las movilizaciones estudiantiles de los años 2005 al 2008.




Al enfrentar la colectividad cultural a la comunidad, con sus diversos mundos artísticos, es posible ver un desarrollo orgánico y natural ante las necesidades de identidad del país y establecer un flujo de respuesta en los espacios, hay un intercambio de discursos con el espectador y se completa la sustancia atemporal de un lugar, difundiendo el patrimonio y ajustando cada una de las posibilidades a intervenir, con la materia artística.




Otro ejemplo, fue el Tercer Encuentro de Difusión Artística para Estudiantes de Artes Visuales del Sur de Chile “Blockesur”, dirigido a crear vínculos desde propuestas visuales en el espacio universitario y local. El motivo inicial del desarrollo de este bloque se sitúa hace tres años con iniciativa de estudiantes y personas del mundo del arte y la cultura, como curadores, artistas independientes, gestores culturales, profesores, autoridades académicas, etc., logrando generar diálogos que no existían, intercambiando distintas realidades de cada uno de los participantes y logrando finalmente soluciones para el fomento de espacios en los cuales el arte y la cultura se desenvuelvan en mayor medida. Como resultado, esta iniciativa dio paso a un sin numero de situaciones en que el arte y la cultura se sitúa en mayor medida en la ciudad; y a su vez la Universidad se muestra como centro de producción de arte y de futuros artistas por poseer un carrera que en cierta medida produce nuevos profesionales en el rubro de las Artes Visuales.
En cada una de estas intervenciones, fue clave tener una orgánica de trabajo colectiva, para asignar un mayor formato a la obra, e incluso para lograr un mayor impacto en la comunidad y sus medios de comunicación. Aunque claro, si bien algunas surgieron como reacción, junto con las movilizaciones estudiantiles, casi agendadas políticamente; el objetivo fue visualizar el problema de turno, que generalmente es el mismo pero con distinta máscara.




Otro ejemplo más reciente, que se vincula con este tipo de reacciones urbanas, sucedió en una casa abandonada en pleno centro de Concepción, cuando durante todo un día, se realizaron intervenciones, performance y actos musicales por parte de jóvenes que en la detección de un lugar vacío y muerto, quisieron utilizar las propiedades del espacio y sus muros como un recurso colectivo de expresión y reunión. Una de las acciones (figura 2) se fundamenta en la provocación del transeúnte y promueve la reflexión sobre los límites del arte mismo, y su relación con el mercado, el poder y la sociedad.




La agrupación colectiva forma parte de un objetivo específico y una circunstancia específica. No se trata en estos casos de colectividades formadas en el tiempo ni dueñas de algún postulado disciplinario; sino más bien fueron trabajos hechos en forma colectiva que enfrentan problemáticas contemporáneas locales.
En un caso contrario, abarcar la identidad local desde la individualidad, se hace bastante más complicado, porque requiere un compromiso más amplio en plazos de tiempo mucho más extendidos. Pareciera más difícil hacer un análisis que agrupe o que clasifique prácticas sociales desde la intervención individual, más aún en la zona sur del país. De hecho es bastante más estrecho el campo expansivo de la obra si se tiene un solo individuo en el enfoque de la comunidad y sus medios de difusión. ¿Es insospechado tener la misma visualidad e intenciones creativas? Creo que sí.
Me parece que con la disposición de una enorme cantidad de personas trabajando en medios culturales, la única diferencia entre las diferentes propuestas pudiera ser la solvencia económica para desarrollar proyectos. Claro está que conseguir esto no es fácil y se logra bajo una metodología administrativa y burocrática que pocos saben que existe y otros menos logran hacerlo bien y son aceptados ante una tribuna o consejo gubernamental.




La necesidad de abstraer ideas en espacios de comunicación social, creo que puede significar una buena alternativa de cambio en lo visual del Arte Latinoamericano y puede expandir el campo temático de cualquier disciplina que se requiera proyectar. Si bien, la ciudad Chilena abre sus puertas para el desarrollo cultural, en galerías privadas o corporaciones gubernamentales, es una alternativa excluyente e insatisfactoria. Son más bien personas independientes, las que buscan conformar y completar otros espacios, sean públicos o privados.
Es por esto que en la creación artística Latinoamericana, no existe una manera correcta para dejar ver las cosas, no se debe mirar un manual o seguir una corriente de artistas; la producción artística de hoy, requiere de fundamentos y procesos que adquieren mayor protagonismo que el mismo objeto creado.
Este contexto, critica la postura totalizante y sin duda permite complejizar la comprensión de un proceso no dependiente. Son aspectos que enfrentan autónomamente las fuerzas homogénicas modernas, como fenómeno reactivo a la cultura erudita.
Con el paso del tiempo, son mas las colectividades artísticas que buscan primero desarrollar las ideas y conceptos de acuerdo a sus propias necesidades, para luego situarlas en un contexto plástico, sea pictórico o tridimensional. Son los medios los que dependen de las características de cada obra o situación expositiva. Y son los artistas quienes validan el espacio, no son los espacios quienes validan al artista Latinoamericano.

































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Leyenda de Imágenes



1. Proyecto O-mito. Intervención colectiva durante las movilizaciones estudiantiles contra la LOCE. Universidad de Concepción, 2005. Fotografía Anónima, registro colectivo.


2. Fibonacci. Acción de Arte durante el evento cultural Masamorra Expo-arte. Concepción, 2009. Fotografía por Mario Carrasco.



3. Presencia. Instalación del Colectivo Escultores de Concepción, CEC. Campus de la Universidad de Concepción, 2007. Fotografía por Leslie Fernández.



4. Mono Gigante. Escultura Colectiva durante las movilizaciones estudiantiles contra la LGE. Universidad de Concepción, 2006. Fotografía por Mario Carrasco.




Bibliografía


- Escobar, Ticio. Postmodernismo/precapitalismo. La Habana: Casa de las Américas. 1988. También en, AA.VV. Visión del Arte Latinoamericano en la década de 1980., Publicación del Proyecto Regional de Patrimonio Cultural, Urbano y Natural-Ambiental PNUD/UNESCO, Lima, Perú en colaboración con la división de Artes y la vida Cultural de la UNESCO y el Centro Wilfredo Lam. Diciembre de 1994. pp. 45-51.



- Frérot, Christine. Identidad y modernidad en la historia del arte Latinoamericano. Artistas de América Latina y del Caribe. BID. París, 1999.

Intervención "conflictorganico" en Masamorra expo-arte

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Diciembre de 2009

Durante un día se realizaron derentes intervenciones culturales en una casa abandonada en el centro. Exposición de pinturas y esculturas, Grafitis, Performance, intervenciones, Danza y Música. ConflictOrganico. En la detección de lugares vacíos y muertos, esta acción artística opera modificando las propiedades del espacio y utiliza sus recursos de manera experimental.

                                       
Más fotos en:


http://www.artechilenoindependiente.cl/profile/MarioKa

Analogía del lenguaje Artístico Latinoamericano. De los artistas viajeros al Bicentenario.

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Mario ka
Concepción, 23 de septiembre de 2009


El territorio Latinoamericano, sostiene una amplia variedad de mundos artísticos, naciones a veces muy distintas, pero con lazos sociales consistentes debido al desarrollo en común de sus problemáticas, tradiciones, bienes y patrimonios. Aún así, parece muy difícil incorporarse a este desarrollo cultural, desde un punto de vista cotidiano y perdurable en el tiempo, donde sea visible el nacimiento próspero de los actores culturales, se modifiquen favorablemente las políticas culturales vigentes y se revolucione la educación de nuestras conciencias y la de futuras generaciones. A pasos de cumplir 200 años de Independencia, en Chile los esfuerzos por mejorar la calidad de vida en el país, tienen un carácter político y comercial más que uno socio-cultural. Las dimensiones históricas del problema no son menores.


Identificar nuestro patrimonio y cuantificar los discursos son solamente algunas de las tareas para que el arte contemporáneo pueda crear sus propios caminos. Es una necesidad, el consolidar un círculo contextual de los agentes culturales, en contacto con las personas. No existe un desarrollo pleno en la experiencia cultural, porque los caminos a seguir son escasos y las oportunidades muchas veces frustrantes para quienes quieran dedicarse a la educación, la creación y/o al rescate de bienes culturales latinoamericanos.


Desde la llegada de Colón, la economía remece estas tierras “no corrompidas por la civilización”, como el fundamento de su conquista, siendo utilizada básicamente para la propagación del pensamiento católico Europeo reinante. Con la utilización de sus propios métodos y recursos, las expediciones ibéricas incluyeron artistas destinados a registrar y clasificar todo lo que les rodeaba, sustituyendo el empirismo e individualismo del Alto Renacimiento Italiano por la autoridad de la divina naturaleza como un principio revelado ante sus ojos.


Los artistas viajeros iniciaron una modalidad de creación que dependía de la fidelidad de sus estudios “in situ”, con intenciones académicas y caminos netamente descriptivos. El dibujo y el color fueron importantes en cuanto fue importante la representación objetiva de las cosas tangibles. La finalidad de esta clase de artistas fue desde un principio el documentar los fenómenos naturales, como así lo demuestran los catálogos ilustrados, las pinturas y grabados que son herencia importante de su trabajo.
Durante 50 años, entre 1810 y 1860 trataron una variedad de temas, en diferentes lugares, recogiendo principalmente los fenómenos desconocidos del mundo botánico y animal. Las ciudades y lugares importantes también fueron descritos por ellos, con su variedad de costumbres y tipos de personas. Era en estos espacios donde se dejaba ver las intenciones de una identidad Latinoamericana. La ciudad se convirtió en algo nuevo, donde la exposición pública y la cultura marcaban el paso en la vida de las personas.


En contraste a esos tiempos, con el actual avance de la sociedad Latinoamericana, pareciera que los espacios comunes son mucho mas escasos. Las plazas y los teatros donde se construían historias relevantes a la sociedad, donde murieron personajes históricos o se firmaron importantes tratados, se han perdido; porque las prioridades de cada persona son cada vez las más básicas y las familias Latinoamericanas carecemos de contacto real con la cultura. La ciudad se transformó de tal manera, que hoy lo que conocemos de ella es básico y rutinario.




El camino posterior de las artes Latinoamericanas estuvo sujeto a las variantes sociales. Es un hecho que Latinoamérica se desarrolla transversalmente y que la identidad de cada país esta sujeta a su propia dinámica cultural y a la de sus países vecinos. El arte Latinoamericano dejó de ser el medio para la narración de la realidad, dando paso a interpretaciones mayores, como manifiesto de las necesidades y avances de cada siglo.


Es increíble como los medios, las técnicas, los materiales y las estrategias de los artistas traspasaron las barreras culturales que cualquier sistema pudiera instalar. Sobre todo luego de dictaduras y la censura sufrida en gran parte del circuito americano.


La escultura y la pintura han tenido un mayor despliegue en su proceso creativo, las temáticas varían bastantes, así como los materiales que son determinados por lo intangible de las ideas.
Las imágenes son un dispositivo con poder y consistencia, pero aun más importante es el significado, su contexto e interpretación. La imagen es hoy por hoy, un elemento globalizado en nuestras vidas, de fácil acceso y que compite por los espacios de la información. A cada momento, en cada lugar, las imágenes denotan identidades, lugares y objetos; y connotan hechos, realidades o fantasías que estando en la conciencia colectiva, nos pertenecen a todos.


Es por esto que en la creación artística, no existe una manera correcta para dejar ver las cosas, no se debe mirar un manual o seguir una corriente de artistas; la producción artística de hoy, requiere de fundamentos y procesos que adquieren mayor protagonismo que el mismo objeto creado.
Con el paso del tiempo, son más las colectividades artísticas que buscan primero el desarrollar las ideas y conceptos de acuerdo a sus propias necesidades, para luego situarlas en un contexto plástico, sea pictórico o tridimensional. Así como los artistas viajeros del siglo XIX se interesaron por utilizar los medios idóneos para conseguir una representación fiel de la realidad, el arte contemporáneo, en general, utiliza un proceso inverso, en que los medios dependen de las características de cada obra o situación expositiva.




Bibliografía


Catlinl Stanton L. El artista viajero-cronista y la tradición empírica en el arte latinoamericano posterior a la Independencia. ADES, Dawn Arte en Iberoamérica 1820-1980, Catálogo de exposición homónimo, Palacio de Velázquez, Madrid, 14 de diciembre de 1989 al 4 de marzo de 1990.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Exámen Final Especialidad de Escultura

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Abstract


Estas esculturas están bajo una metodología de representación de modelos abstractos del cuerpo humano, refiriéndose a cuerpos micro celulares de la biología humana. Figuras orgánicas que indican un alto grado de independencia formal, como modelo de abstracción en el espacio. Este proyecto se mantiene como la síntesis de nuestra propia naturaleza y de la figura escultórica como un cuerpo que habla de lo natural y lo cultural en el hombre. Se enfrenta la tensión objetiva de la razón en un espacio político de abstracción.


Dpto. de Artes Plásticas, Universidad de Concepción. viernes 28 de noviembre de 2008